Últimamente ando algo perdido, me han vencido viejos fantasmas, nuevas rutinas.
Y en cada esquina acecha un ratero para robarme las alhajas, los recuerdos, las felicidades.
De un tiempo a esta parte llego siempre tarde a todas mis citas.
Y la vida me parece una fiesta a la que nadie se ha molestado en invitarme.
De un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte, no amarte.
Últimamente ando desconcertado, asi que ponte a salvo, porque en este estado ando como loco,
y me enamoro de mujeres comprometidas, llenas de abrazos, llenas de mentiras.
De un tiempo a esta parte, a mi amor propio algo le falta, lo has dejado unos puntos por debajo del de Kafka
y la vida me parece una fiesta a la que nadie se ha molestado en invitarme.
De un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte, no amarte.
Últimamente planeo una huida para rehacer mi vida, probablemente en Marte. Seguro que alli no hay nadie empeñado en aconsejarme: "Ismael, ¿qué te pasa? No estudias, no trabajas".
y qué vamos a hacerle, si es que ultimamente ando algo perdido, si te necesito.
si de un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte, no amarte.
Han de venir tiempos mejores, cometeré mas errores, daré menos explicaciones, y haré nuevas canciones en las que te cuente cómo, ultimamente, son tan frecuentes tristes amaneceres ahogando mis finales, repetidos, cansados, miserables, llenos de soledades.
De un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte, no amarte.
En el jardín, el árbol incompleto talla su corteza con el filo de los huracanes y crece solitario a la intemperie del verbo amar, pasa, no te quedes fuera, es en el rellano donde todo se hace incierto y mienten los timbres que encienden la soledad,
cuéntame cómo te fue ahí donde los mapas acababan en infinitas cascadas y sólo hay vida en la memoria del silencio de las piedras
quedó ya muy lejos la simetría de los cuerpos que se enredaban con la certeza de un amanecer que incendiaba la vida
pasa, hablemos del tiempo que tuvimos, de los nombres y de lo que queda de nosotros en esta ciudad vacía de árboles …
y en el jardín, el árbol incompleto duda del valor de su existencia y de las promesas memorizadas bajo la sombra de sus anillos.
Fuera de la tienda sólo el rumor del final de otra alérgica primavera, y dentro, el ventilador del techo que remueve la memoria y el perfume de las diez.
Ella espera sentada qué alguien entre y le nombre, ella sueña que alguien le saque del sueño de un mayo en su fiesta de puesta de largo.
Él confía cada tarde en la esquina en una señal con la mano, pero siempre tropieza con el bostezo que asesina su cielo...
y pasa el tiempo y cada día más cansados y viejos
pasa el tiempo y se deja de hacer lo que pide el cuerpo
y pasa el tiempo y parece que sigue lloviendo
todo sigue igual es el cuento ese que llaman de nunca acabar...
Fuera de la tienda sólo el rumor del final de un invierno que quema a otro verano que hiela la memoria y el perfume de las diez,
y mientras ella continúa la venta, sin remedio se desmoronan la esquina y todos los sueños,
nadie sabe a quién se vendió él...
y pasa el tiempo y cada día más cansados y viejos
y pasa el tiempo y parece que sigue lloviendo
todo sigue igual es el cuento ese que llaman de nunca acabar
y pasa el tiempo y pasa el tiempo y todo sigue igual...
POPES80.com ha puesto en marcha una iniciativa para conseguir que MADRID cuente con una calle dedicada a ENRIQUE URQUIJO, artista y líder del grupo Los Secretos, fallecido en 1999. Si deseas unirte a esta campaña puedes hacerlo firmando con tu nombre, apellidos y DNI en el formulario que sale al pinchar sobre la imagen de arriba.
Todas las firmas serán finalmente remitidas al Ayuntamiento de Madrid.
Recordando a Antonio Vega en este 13 de Junio S. Antonio
Antonio Vega - 'San Antonio'
Al partir dejó a su amada el corazón y sin él en la batalla sin piedad luchó
Ira del infierno, el enemigo le llamó pero él, aventurero, romántico señor
Mas allá de las montañas se perdió y tan sólo su mascota le siguió y un ejército vencido el último bastión
aventurero, romántico señor
San Antonio Junio 13 ya llegó, esta noche ladra un perro, llama una voz, late un corazón sin dueño que nunca lo encontró
...nunca lo encontró
Sin dolor, pensó en la tierra que dejó, entre el barro y las estrellas decoró su mansión frente al espejo su cara le asustó a una lagrima reseca se aferró, dejó pasar el tiempo hasta acabar la contienda, luego en busca de su corazón partió...
Mas allá de las montañas se perdió, hoy su sombra deambula sin dirección sólo algunos recuerdan cómo sucedió
Aventurero,Romántico señor, San Antonio Junio 13 ya llegó, esta noche ladra un perro, llama una voz , late un corazón sin dueño que nunca encontró
Después de regresar a mi ciudad siento lo extraño de los días que desfilan como procesiones en silencio sin más sobresalto que la rutina del rumor de las carreteras.
Soy más extranjero en mi propia ciudad que cuando cruzaba el Puente Gálata fotografiando el eco de la oración que descalza el paso de los siglos. Entre azules y enfilados, los pescadores mostraban sonrisas desconocidas en el occidente de mi memoria hasta llegar a lo alto de la Torre.
Hoy he vuelto, y aquí, bajo este alquitrán sin historia, no hay un mar que una continentes, no hay dioses a los que rezar y la media luna se deshace bajo la cruz de esta piel…
Aquí soy uno más, y no eché de menos tu mirada al regresar a mi ciudad.
Junio de dos mil nueve y las calles cambian de nombre cada noche sin el permiso de las promesas que se encendieron en sus fachadas.
Cada madrugada la llegada del camión de la basura despierta a los vigilantes de los garajes llevándose todo lo que sucedió en las aceras y sobre la cama deshecha del hotel.
Kilómetro cero. Cómo ha cambiado nuestra ciudad en este último año. Y nosotros: tú ya no eres capaz de mirar a los ojos y yo me empeño en doblar tu voz en una maleta que sólo se llena de silencios. Cojo el coche para ir a la rutina de tu nombre y tú, el tuyo para ir a la oficina. Y los números de los portales continúan vigilando las caricias que anuncian el beso de una despedida.
Ismael Serrano - "Km. 0"
Madrid, deshabitado como mi colchón el verano en que me hice mayor, y ella que ya no llama.
Tanta ciudad y tan poco por hacer, gente que sueña su siesta y que mira por la ventana. Gente que miente por un trozo de calor, que reza por que pare el ascensor, atrapado contigo. Madres que pierden a sus hijos al nacer, buscando entre tus piernas lo que ayer han dado por perdido.
Kilómetro Cero, respira en el centro de la ciudad el alma que se pierde al escapar. Kilómetro Cero, comienzo de los días que han de venir, la lluvia que se derrama por ti.
Bares en los que la calma y la cerveza salvan nuestra vida y mi cabeza soñando estar bajo tu ropa. Promesas que se dicen en la cama, luces que se clavan en tu espalda, deja que yo te vista ahora.
Bajo unas ruedas mi mala sombra arrojaré, quizás así interprete ese papel en el que soy tu abrigo. Mujeres que quizás hoy no puedas pagar cuestionan con sus labios la verdad de que aún seguimos vivos.
Kilómetro Cero, respira en el centro de la ciudad l alma que se pierde al escapar. Kilómetro Cero, comienzo de los días que han de venir, la lluvia que se derrama por ti.
Kilómetro Cero, respira en el centro de la ciudad el alma que se pierde al escapar. Kilómetro Cero, comienzo de los días que vendrán, la calma que nos trae tu tempestad.
en un palmo, el amor y el adiós, calle abajo, a la derecha, el escaparate que refleja el paseo de los enamorados y la fachada de quien esconde sus miedos en la guantera junto al tabaco,
no hay distancias,
en cualquier rincón, tú…
yo entre las grúas que levantan un centro comercial
y el maniquí que observa las estrellas de un cielo roto de cansancio...
Hay más de un cielo en esta ciudad, y más de un vida en mi vida de nómada que se pierde en desiertos de asfalto, azules que se mezclan con el gris que consume los pulmones y la paciencia.
Cruzo el puente que une continentes, solitario, vencido a las seis de la tarde, sobreviviendo al frío, a los bares, a los silencios que quedaron en los bolsillos, sobreviviendo a mi mismo,
..................convencido de sobrevivir a ti.
Hay más de un cielo en mi ciudad, una cruz, una media luna, una oración que enigmática atraviesa mis párpados, lenguas que se enredan en mi lengua, anónimas mis vidas que recortan el horizonte de esta ciudad escribiendo un nombre.
No preguntes por mi, nadie sabrá en qué cielo he parado hoy a descansar...
De golpe la memoria retrocede en un viaje de ojos vendados cuando la calle y un parque eran el hogar del deseo al cerrar la puerta de un hotel, cuando quemaba la incertidumbre de no reconocer el último de los besos antes de cambiar de ciudad
y tú siempre tan dispuesta, tan hermosa en medio de mi huracán
las estaciones se han sucedido una y otra vez, y como los poemas y canciones hemos crecido, llorado, reído, hemos sido fuego y agua, piel en otra piel, delirio, calma, desorden, proyectos que se tambalean cuando todo parece fluir,
y es cuando llueve cuando pienso en ti,
…cuando huele todo tan bien
cae la tarde y el viaje parece que llega de nuevo a su fin
Nunca antes la fragilidad había sido tan fuerte, tan valiente, tan gigante, tan genial, y nunca antes el silencio y la soledad fueron tan dolorosos, y ayer muchos nos quedamos un poco más solos…
como la chica de ayer, su chica de ayer…
Si, lo sé, suena a tópico estos días -lamentablemente- pero la chica de ayer, su chica de ayer, se quedó sola, muy sola, prematuramente sola… la luz de la mañana del 12 de Mayo -malditos mayos y noviembres- no pudo entrar por su ventana como cada día desde hace 32 años, y hoy, con su corazón, está llorando otra vez, esta vez más que nunca, sin consuelo. No entiende que la guitarra y el abecedario se queden huérfanos. No entiende que la voz de Antonio -su chico de ayer y de mañana, de siempre- se quede a medio camino, quedando tanto por recorrer. No entiende por qué las estaciones se pararon en esta primavera de infinitos campos…
Yo tampoco...
aprieto el PLAY y aquí está de nuevo Antonio: Siempre estará, con su chica de ayer...
Antonio Vega - Nacha Pop Chica de ayer (directo concierto sinfónico)
Un día cualquiera no sabes qué hora es, te acuestas a mi lado sin saber por qué. Las calles mojadas te han visto crecer y con tu corazón estás llorando otra vez.
Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer jugando con las flores en mi jardín. Demasiado tarde para comprender, chica, vete a tu casa, no podemos jugar.
La luz de la mañana entra en la habitación, tus cabellos dorados parecen el sol. Luego por la noche al Penta a escuchar canciones que consiguen que te pueda amar.
Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer. Demasiado tarde para comprender.
Mi cabeza da vueltas persiguiéndote. Mi cabeza da vueltas…
Las ciudades enarbolan antenas que traen noticias de otras ciudades, una guerra, un nacimiento, un deseo, tejados que fabrican vidas de vértigo que no son las nuestras, fachadas que son la cara deslucida cuando truena el despertador y deja de latir el neón,
abajo un árbol crece victorioso en el asfalto dando el fruto de la indiferencia y la ansiedad de las aceras,
y en las venas del viandante ráfagas a bocajarro sin receta, sirenas y semáforos descontrolados, cubos de basura que reciclan vidas, navajas que brillan en las esquinas, gatos que huyen de la incertidumbre y la soledad.
La libertad de las antenas traen noticias de otras ciudades y entre estas cuatro paredes el contestador ya no registra tu voz.
Si lo piensas bien, amiga, es siempre mejor el desorden del silencio que ocupa la antesala de los días al abrazo desprovisto de continuidad.
El primero se rinde a la voz que asfixia el vacío de un nombre haciéndose savia, el segundo es vida sin la sucesión que levanta cimientos, hasta que irremediablemente muere…
Sol y madres en el parque en el primer domingo de Mayo,
el sol espera que cante la luna y la madre la mejor de las sonrisas de ese hijo que un día inventó para que viera como la luna, cada tarde, canta al sol,
y a lo lejos alguien sobrevive intentando escribir a la luna su mejor canción,
madres e hijos juegan en el parque hasta que se oculta el sol…
Hay soles que ciegan, que marcan la piel con el falso bronce de la serenidad de los días, hay soles que eclipsan ese horizonte que conduce el presente y escribe futuros, hay soles que confunden y queman haciendo de las noches refugio de todos los instintos,
y hay soles como tú, que irremediablemente dan la vida…
La carretera aproxima nuestros dos mundos uno tan urbano, tan indiferente a las raices de un pasado que aún tiembla y otro donde parece haberse parado el tiempo, ese tiempo que un día fue tan nuestro
aldeas frente a cristaleras donde parece reflejarse el bostezo del alma, tierra y arcilla, pedregales, ramas secas, orillas de ladrillo sin cauce ni bocas de peces
dos mundos donde todavía serpentea el cañón escarpado de dos vidas que parecían desembocar sin remedio a un océano sin islas cansado de mareas
a ciento veinte se aproxima todo nuestro tiempo, ese tiempo que un día fue tan nuestro…
Prefiero el bostezo de un hostal sin nombre al insomnio de esta ciudad dormitorio que prohíbe el paso a quienes aún respiran soñando con adoquines y algún tranvía condenado al olvido
prefiero una barriada del centro con todos sus cielos cuarteados por el sonido de sirenas urgentes que buscan una muerte anunciada o la captura de unas manos manchadas de sangre
prefiero las farolas de gas, cobijo de putas que pierden batallas noche tras noche, censuro los neones insaciables que entran por las venas sin siquiera preguntarnos el nombre
es el rumor del mercado y su gente los que marcaron desde antes de nacer todos mis sentidos…
Cada tarde espera a los niños bajo su abrigo de paño marrón, incluso hoy bajo este sol parece abrigarse del frío de la vida. No da pistas, nunca conversa, a veces traga bostezos, tal vez algún beso sin dar, quizá mastica alguna decepción o deshoja al azar alguna flor. Mientras espera, su mirada viaja hasta un infinito tan cercano que la siento alojada en mi hombro para sacudirse el sueño. Hoy he oído lo que piensa y coincido en su pensamiento: siempre hace frío antes de que salgan los niños. Mañana también.
Ha pasado el tiempo de los gatos callejeros que jugaban a lamer las noches sin luna, gatos salvajes con la madeja de nuestros nombres.
Fueron días de (mal)gastar vidas, una a una, deprisa, sin mirar más allá de nuestras retinas, sin preguntarnos si mañana saldrá el sol para los dos, fueron noches sin tardes ni planes de viajes a islas desiertas,
..........fue sobrevivir respirando oxígeno enlatado y bebiendo sueños imposibles.
Y pasó el tiempo de los labios de ron y tabaco, de besos con bostezos observando el vuelo de un avión, de carreras de coches bajo el efecto de la droga de comernos entre cuatro paredes sin cuadros ni televisor.
..........Sí, pasó nuestro tiempo, y aún en la pared sigue aquel calendario del Che con siete hojas por arrancar,
y no me arrepiento, volvería a buscarte para (mal)gastar la única vida que quedó respirando bajo esta piel…
Recuerdo el final de aquella película, se quedó grabado en la retina un instante antes de encenderse las luces,
decepcionante, particularmente esperaba mucho más...
mi mano seguía en tu mano hasta la salida, sin respirar, sin preguntarnos un qué tal te pareció el final
al salir los dos tomamos distinta dirección,
tú a perseguir tus sueños y yo a escribir la crítica cinematográfica
aún estoy en ello, no conseguí entender el guión…
¿has encontrado tú tu sueño? y es que la vida es un festival de cortometrajes sin dobles ni efectos especiales, un guión inacabado. Elige un buen final.
Es el vaivén de los días el que da la sencillez a la vida, el que hace creer que entre dos barrios siempre hay un cruce de caminos, una mentira, un lugar donde vivir, quizá sea un camino prohibido el vicio de hurgar en la herida…
Y la gente pasa a tu lado y no los quieres ver tras tus gafas oscuras y tu melena al viento, segura de que no hay un destino que es el vaivén de los días el que te hace crecer.
No pases de largo. Aquí estoy, en el zarandeo de los días me vas a encontrar, hurga en mi herida que ya nada me hace sangrar ni siquiera tú, ni tan siquiera tú..
Porque la gente pasa a tu lado y no me quieres ver,
en el vaivén de los días soy un camino prohibido una mentira, un lugar donde vivir…
Aquí estoy hurga en mi herida que ya nada me hace sangrar, ni siquiera tú, ni tan siquiera tú…
A veces tengo dudas: no sé si escribirte una canción más, la penúltima, o desterrarte para siempre de la yema de mis dedos, mezclar todas las letras de tu nombre o grabar tus iniciales bajo mi lengua
es como intentar separar la última de las gotas de aceite que derramamos en el agua de la bañera de aquel hotel
o como hacerme invisible para rozarte el pelo cuando pasas a mi lado
o ser lluvia en tu cara rozando tus labios
imposible…
¿cuántas veces te he prohibido en mis sueños y cuántas las veces que hemos follado justo antes de despertarme?
sigue sin haber billete de vuelta en la máquina expendedora del andén de la estación justo, además, cuando el revisor ordenó subir al tren
no queda más que quitar freno y caminar doblando todas las esquinas, atajando para esquivar nuestros submundos,
nuestras mentiras,
y es que hay caminos que cuando se emprenden no tienen retorno, o eso parece, porque algo o alguien se empeña en quitar los carteles de vuelta a esta vida,
la que ahora toca irremediablemente vivir,
y vivo…y no me quejo,
pero a veces tengo dudas: no sé si escribirte una canción más, siempre la penúltima, o desterrarte para siempre…
Dices que el frío de nuevo te visita, que se pega al paladar la escarcha de otro mayo sin su flor, que las vetas de esta puerta sin pintar se reflejan desdibujándose en tu piel,
............que la ternura cabecea en el sofá ...
y dices que el fuego también deserta, que el silencio son unos ojos que se cierran con la primera de todas las luces, que las nubes se hacen almohada en el roce de tu cama sin deshacer
Leva anclas, prueba a remar sin la gasolina de un motor que nunca funcionó surca el río, prueba a explorar, fuera del agua también pudimos respirar, prueba a juntar todos tus continentes aunque no lo creas este mundo nunca se paró
dices que el frío de nuevo te visita y que el fuego desertó
....prueba a gritar al silencio ....de esos ojos que se cierran
........porque aunque no lo creas ........este mundo nunca se paró
............leva anclas, prueba a remar ............sin la gasolina de un motor que nunca funcionó
'Con cierto Desconcierto' escribo en este rincón.
Aquí se guardarán mis días y mis noches, mis miedos y temores, mis risas y canciones...y unas cuantas fotografías...Mis Desconciertos...